24 de mayo de 2016

Las Monjas que producen y comercian la Mota en California


Esto ocurre en Estados Unidos actualmente. Hacer de la marihuana una industria de sanación en vez de una ligada a las drogas; es la intención de la “hermana Kate” (Christine Meeusen), una mujer que desde California, lucha contra las leyes que prohíben la venta de cannabis, con tal de lograr lo que ha llamado su “misión espiritual”: sanar enfermos.(Ver video)


Hace cerca de un año que Kate y la “hermana Darcy” cultivan marihuana, con la idea de ofrecerla como cannabis medicinal, es decir, libres de THC, el componente que “vuela”, y en formato de aceite y bálsamo, para tratar convulsiones, migrañas y otros dolores.


No hay que confundirse. Tanto Kate como la “hermana Darcy”, quien vive con ella en Merced (California), no son religiosas, pero utilizan el hábito como una forma de protesta, durante el “Occupy movement” de Estados Unidos, es decir, las protestas de “indignados” que comenzaron el año 2011 en ese país, debido a las desigualdades que se habían intensificado tras la crisis económica.

Fue en medio de las manifestaciones que el Congreso estadounidense había dicho que la pizza era un “vegetal” –a propósito de las discusiones acerca de la comida saludable para niños en los colegios-. “Si una pizza era un vegetal, yo iba a ser una monja. Así que me puse un disfraz y empecé a ir a las protestas y me hice llamar la ‘hermana indignada’”, comentó la “hermana Kate”.

Y hoy, pareciera que es el mismo hábito el que les ha servido para ganar publicidad para su “congregación”: “Las hermanas del valle”


La marihuana como negocio

Christine Meeusen (55) volvió desde Amsterdam a EE.UU. el año 2008, en medio de una crisis económica a nivel mundial, con muy poco dinero en sus bolsillos, recién divorciada y con tres hijos.

Fue su hermano el que la convenció de entrar al negocio del cannabis medicinal, luego de mostrarle cómo su sobrino lograba superar el complicado proceso de dejar la heroína, a través de la marihuana. La idea era hacer todo de forma transparente, de modo que el negocio no se prestara para sospechas de venta de cannabis como droga de recreación, sino que solo como producto para ayudar a enfermos.


En la misma escena conviven lo espiritual y lo mundano, lo prohibido y lo religioso, la tradición y el tabú: dos monjas exhalan humo mientras se pasan un cigarro de mariguana. Dos hábitos: su indumentaria y el consumo de la droga.

Son las Hermanas del Valle, originarias del condado de Merced, en el valle central de California, Estados Unidos. Su activismo a favor de la planta les ha ganado la atención y fama internacional. Desde una ubicación secreta, fabrican y envían productos con cannabis a todo el mundo. Más que una congregación, son mujeres de negocios.

Mientras en México la prohibición de la mariguana sigue generando violencia y se avanza lentamente hacia su regulación para el uso medicinal, a unos metros de la frontera están listos para legalizarla por completo. California pudiera convertirse en noviembre en el primer estado fronterizo que acepta su uso recreativo.


Mientras eso ocurre, se multiplican los dispensarios y pequeños negocios que fabrican productos medicinales con cannabis. Las Hermanas del Valle han aprovechado el ímpetu de "la industria con mayor crecimiento en Estados Unidos", según una reciente investigación del ArcView Group.
"Esto es científico, no es mágico ni místico. Somos mujeres espirituales pero seguimos a la ciencia. Creemos que la ciencia nos dirá que nuestros hijos la necesitan en su cereal cada desayuno para una salud óptima", afirma la hermana Kate, fundadora del negocio.

Sus tinturas y ungüentos se venden hasta en 85 dólares la pieza. Su centro de operaciones es una finca rodeada de árboles. Tienen cuatro empleados, dos casas, una capilla al aire libre y una bodega.
La ley estatal solo les permite cultivar 12 plantas, pero éstas son suficientes para producir 50 mil dólares de producto al mes, unos 900 mil pesos, trabajando solo dos semanas.


La más joven de las monjas es la encargada del cultivo. La hermana Darcy, de 25 años, fue elegida por sus conocimientos en horticultura y su experiencia en granjas orgánicas en Estados Unidos y Nueva Zelanda.
"Estas plantas son mis bebés", dice mientras las abraza en un pequeño invernadero. "El tiempo que paso con ellas es espiritual para mí. Vengo y les pongo canciones, creo que disfrutan de mi compañía".

Las condiciones ideales para su cultivo son estrictas. La hermana Darcy detalla que es necesario tener un flujo constante de aire, monitorear la temperatura para que no supere los 30 grados centígrados y mantener la humedad en alrededor de 55 por ciento. Estudiantes universitarios las ayudaron a instalar la iluminación necesaria: azul cuando están pequeñas y rojiza cuando alcanzan su mayor altura.

Cuestionada sobre la violencia que la prohibición genera en países como México, el rostro de la hermana se transforma y sus ojos se vuelven vidriosos. "Es terrible, me dan ganas de llorar. Mucha gente sigue muriendo y yendo a la cárcel, otros están enfermos y también mueren. Simplemente no es justo", responde.

Las Hermanas del Valle reciben pedidos en su página de internet. Su vocero y también socio, el neoyorquino John Patrick Patti, afirma que la demanda es creciente y que han enviado paquetes a Sudamérica, Europa e incluso Asia. Los productos son acompañados con certificados de laboratorio, en caso de que sean inspeccionados.

"Analiza las opciones: puedes ir con los cárteles o puedes acercarte a empresas dirigidas por hábiles mujeres de negocios", argumenta Patti, quien también se hace llamar el hermano John.
Kate y Darcy acuden cada semana a un café ubicado en la avenida principal de Merced para entrevistarse con sus clientes locales. Cargan una canasta con productos y bolsas con semillas para regalar a los curiosos. Los residentes de Merced, muchos de ellos latinos, se acercan a las hermanas para pedir su consejo y obtener algún descuento.

La iniciativa de Peña en México

El pasado 21 de abril, el presidente Enrique Peña Nieto envió al Senado una iniciativa de reforma a la Ley General de Salud para permitir la autorización de medicamentos elaborados a base de mariguana y/o sus ingredientes activos, permitiendo el registro de medicamentos con mota o tetrahidrocannabinol (THC) en el país, así como su importación; además de aumentar a 28 gramos las dosis consideradas de uso personal.






Fuentes: Internet.- Emol.com - http://www.emol.com/noticias/Tendencias/2016/03/22/794340/Hermanas-del-valle-Las-monjas-californianas-que-cultivan-marihuana-para-curar-enfermos.html Y Milenio.com http://www.milenio.com/