17 de junio de 2016

CNTE utiliza a niños en sus marchas violando sus derechos


El colmo de la CNTE es utilizar a menores de 3 a 10 años en marchas en contra de la reforma educativa colgándoles pancartas en el cuello con letreros tan inauditos como “Maestro/ no te rindas / sabemos que lo haces por nosotros,” atentando contra el constitucional derecho superior de la infancia, que hace que estos “servidores públicos” violenten los derechos humanos de los niños.



¿En donde están las aguerridas ONG nacionales e internacionale?

Guardando ominoso silencio ante las cotidianas y evidentes violaciones magisteriales de los derechos humos de los niños.

Lo que piensa Gil Gamés de Milenio Noticias:

Gil va de noticia en noticia con los ojos de plato. Con la novedad de que niñas y niños de entre 3 y 10 años han sido puestos en la calle para colgarles pancartas en el cuello y usarlos en la marchas que realizan los integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg) para protestar contra la reforma educativa. Gil lo leyó en su periódico La Razón.


No deja de ser un espectáculo siniestro ver a niños como escudos e instrumento de un conflicto de adultos.

En lugar de estar en la escuela, los niños asisten a las marchas. Muy bonito. Los padres lo permiten, los maestros lo permiten y los niños y las niñas van a la calle con cartulinas puestas al pecho: “Maestro, no te rindas sabemos que lo haces por nosotros”.

¿Exagera Gilga si escribe que ha visto en esas fotografías de niños y niñas ecos del Estado Islámico, sonidos polpotianos de los jemeres rojos? Probablemente no.

En otra parte de la República, a la misma hora, Liópez emitió un decálogo en defensa del magisterio que está contra la reforma educativa, así como su postura para respaldar a los líderes de la sección 22: “a los dirigentes magisteriales levantados, privados de su libertad  y trasladados en aviones militares a penales del norte, les están fabricando delitos. Como lo hicieron con Nestora Salgado, el doctor José Manuel Mireles y con otros luchadores sociales más,


A Rubén Núñez y Francisco Manuel Villalobos los acusan de haberse robado 130 millones de pesos. Eso es una infamia”.

Luchadores sociales

Gil se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: aquí hay complejidades y más de un gato suelto. Gil no duda de la enjundia neurótico-obsesiva de Liópez , mju, pero ¿no será que don Rubén Núñez le dio una ayudadita a Liópez y a Morena? Gil conjetura, solamente duda, de pronto como si hubiera tenido una iluminación le pasó por la cabeza ese pájaro volando. No vaya siendo. Aiga cosa, compadre. Y es que el énfasis siempre tiene dueño.

“Es nefasto que en lugar de abrirse al diálogo, estos malos gobernantes estén optando por la captura y el encarcelamiento de dirigentes y profesores, y por la represión violenta y la persecución contra el magisterio en general”. Los luchadores sociales Núñez y Villalobos, por cierto, no dan clases; estos luchadores sociales manejaban el dinero federal a su antojo, y tenían muchos antojos; estos luchadores sociales vendían plazas de maestro a granel; estos luchadores sociales son más bien y menos bien unos pillos de siete, ocho y nueve suelas.


Quienes los defiendan estarán defendiendo un pedazo de buen tamaño de corrupción y un trozo grande de impunidad, no una causa de los maestros ni de los pobres, ni de la izquierda.

Un boquete

La noticia más estrujante (gran palabra) la encontró Gil en su periódico El Financiero en una nota de Nayeli Cortés: “Al perder el gobierno de seis estados de la República en las elecciones pasadas, el PRI dejará de controlar más 277 mil millones de pesos correspondientes a los presupuestos aprobados para este año en Veracruz, Chihuahua, Quintana Roo y Aguascalientes”. Estrujante es poco: Manlio Fabio Beltrones pidió 12 gotas de Rivotril; Emilio Gamboa exigió conectarse al oxígeno y un Tafil urgente.

Trascendió en los mentideros de la política que todavía hay priistas de fuste y fusta desmayados en las escaleras del edificio del PRI. A año y medio de iniciar la campaña grande, el PRI pierde una cantidad que Gilga no puede imaginar, ni tampoco el presidente Peña. Es verdad que esta pérdida se matiza con Oaxaca y Sinaloa, pero como sea, por ese boquete se ve un paisaje después de la batalla tremendo. Ayes de dolor, piedra sobre piedra, derribos de la política y destrucción donde se alcanza a ver al Chico Maravilla: Ricardo Tapia Anaya.

La mata grande

Gamés lo leyó en su periódico Reforma en una nota de Abel Barajas: “cuatro empresas presuntamente vinculadas con Elba Esther Gordillo, tres de ellas en el extranjero, recibieron más de 60 millones de pesos de las comisiones que cobraba el SNTE a proveedoras de crédito para los maestros”. Levanta usted una piedra y sale un señor o una señora con una bolsa grande de dinero. Por todos lados, por donde usted la vea (sin albur), al parecer robar no representa gran dificultad, si no fuera tan fácil, no lo harían tantos a tan tontos.


El dinero fluía en bancos americanos mediante triangulaciones que un ilusionista no habría podido descubrir. Gil ha recordado leyendo la nota de su periódico Reforma que José Manuel Díaz Flores fue detenido el 26 de febrero de 2013 y era uno de los principales operadores financieros de Elba Esther Gordillo. Fue acusado y procesado junto con la ex presidenta por los delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero por los movimientos de mil 978 millones de pesos desde el sindicato.

A esto se dedicaban este angelito y la venerable ancianita enferma, doña Elba, que debería reposar en su casota comprada con dineros del sindicato y pagar así su deuda con la sociedad. Tamaña delincuente.

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