17 de julio de 2016

Homenaje a Héctor Miguel Zelada portero histórico del América


Ni la fuerte lluvia le impidió al Club América reconocer como parte de los festejos por los 100 años de la fundación del equipo, al argentino Héctor Miguel Zelada que fue reconocido por la directiva del club de futbol América como el “Portero Histórico” del equipo, elegido por la afición. (Ver video)



Zelada, nacido en Maciel, Santa Fe Argentina el 30 de abril de 1957 , fue tricampeón de Águilas en el inicio de la década de los 80, al derrotar a Guadalajara, Pumas de la UNAM y Tampico Madero en las temporadas 1983-84, 1984-85 y Prode 85, en ese orden.

El campeón del mundo con la “albiceleste” en México 86 es recordado por su calidad y seguridad bajo los tres palos, pero, sobre todo, por detenerle a Eduardo Cisneros un penal en el partido de vuelta de la final ante Chivas, cuando el marcador se encontraba empatado a cero goles.

También fueron distinguidos Adolfo Ríos, campeón con el equipo en el Torneo Verano 2002, así como Guillermo Ochoa y Moisés Muñoz, quienes fueron los más votados después de Zelada.

Finalmente, Zelada se llevó la mayoría de los elogios cuando el sonido lo mencionó, y también dejó la protección del paraguas para saludar a los presentes.


Los comienzos

Héctor Zelada empezó su carrera deportiva en el club de su provincia natal, el Rosario Central. Debutó en el Nacional de 1975, donde disputó dos partidos y recibió un gol

América

Un busca talentos del América, Panchito Hérnandez, lo observó en un entrenamiento eligió a Zelada por su carácter. Su despegue definitivo se produjo tras su fichaje por el Club América de México.

Su actuación más recordada se produjo en la final de la Primera División de México de 1983-84, disputada en el Estadio Azteca ante su máximo rival, el Guadalajara, al atajar un penal a Eduardo Cisneros

El momento más memorable en su carrera. 

Héctor Miguel quedó marcado en la historia del fútbol mexicano por aquel penalti que detuvo a Cisneros en la final ante Guadalajara, en final del siglo de 1983-84.
El primer partido en el Jalisco había terminado empatado a dos, con unas Chivas volcadas al ataque en remontada espectacular, luego de que América ganaba 2-0, pero la expulsión de Carlos de los Cobos había permitido la reacción rojiblanca hasta el empate a dos.
Alguna vez Zelada lo había mencionado, “no podíamos dejar que se repitiera una situación como la de un año antes”, cuando Chivas los eliminó en semifinales (1982-83, por 4-2 global) aún cuando América era favorito.
Por eso, y a pesar de la remontada chiva en la ida, América era favorito. El problema vendría en dos momentos. La expulsión de Manzo y un penalti que el mismo Zelada cometió sobre el “Snoopy” Pérez. “Manzo había sido expulsado (minuto 26) y después vino la jugada del penalti, fue un momento difícil”.
El fantasma de la semifinal 82-83 se paseó en el Azteca.

Lo que vino después fue digno de un largometraje. Cisneros era el tirador y Aguirre se acercó a Zelada. Si le dijo que se tirara o no a la derecha es algo que entre la gritería se perdió; en la televisión, la narración no podía estar más a tono, mientras el árbitro Antonio R. Márquez pitaba para el disparo, “¡luces, cámara, acción!... ¡¡¡Zelaaadaaaaaa!!!”. El estadio estalló.


Héctor Miguel se había lanzado a la derecha, “ahí me lance, ahí lo intuí”, palabras simples de Zelada para definir una de las atajadas más recordadas, si no es la que más, en la historia del fútbol mexicano. “Esa atajada significó un momento impresionante para todo el equipo, para la afición, para todos, porque en ese momento nos inyectamos de confianza, de gritos, de una fuerza tremenda para salir como fieras al segundo tiempo sin importarnos si teníamos 10 hombres”. Suficiente para salir a ganar 3-1.

Tricampeón de México Con los colores del América, se consagró como tricampeón del fútbol mexicano tras ganar los títulos: 1983/84, 1984/85 y Prode 1985. Al ganarle las respectivas finales al Guadalajara, Pumas y Tampico-Madero.