29 de julio de 2016

Rafael Caro Quintero entrevistado por Proceso


El capo de capos Rafael Caro Quintero, desde la clandestinidad, ofreció una entrevista a la revista Proceso en donde pide que lo dejen en paz, en la entrevista se presenta a sí mismo como una víctima Dice que ni trafica ni tiene armas ni dinero. Alejado de toda ambición, se describe en una entrevista a la revista Proceso como un ganadero frustrado cuyo sueño ahora es vivir en paz. (Ver entrevista)


Un hombre ya mayor que sólo quiere dormir en un colchón, rodeado de su familia y sin sentir el aliento de la muerte en cada esquina. “Lo único que busco es paz”.

Algo que estaría a su alcance si no fuera porque el Ejército y la fiscalía acusan al antaño jefe de jefes, sobre el que pesa una condena por el asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena, de haber desatado una nueva y brutal guerra de cárteles.

El retrato que ofrece de sí mismo Caro Quintero, de 63 años, es difícilmente creíble.

Los servicios de inteligencia militar, la fiscalía y la propia agencia antinarcóticos estadounidense (DEA) sostienen que desde su salida de la cárcel en 2013 ha reagrupado sus fuerzas y, aprovechando la caída de su antiguo amigo, Joaquín Guzmán Loera, El Chapo.

Ha decidido disputarle el territorio.

Para ello ha centrado su actividad en el Triángulo de Oro, una de las mayores zonas de producción de opio de América, y se ha aliado con los Beltrán Leyva, enemigos acérrimos del cártel de Sinaloa. 

Cada vez más osado, en su escalada habría atacado la casa de la propia madre de El Chapo. Y ahora estaría intentando, según la fiscalía Chihuahua, hacerse con el control de Ciudad Juárez, la gran puerta de entrada a Estados Unidos.

Todo ello lo niega Caro Quintero en la entrevista. “No sé nada de la madre de El Chapo. No tengo problema con ningún cártel. A mí no me llama la atención ningún poder ni ninguna cantidad de dinero. Quiero paz, quiero vivir en paz, quiero que mi familia viva en paz.

Dejé de ser narcotraficante. No quiero saber nada de cuestiones ilícitas. ¿Usted cree que yo tengo ganas de regresar a la cárcel después de estar 29 años preso? “, dice el prófugo en diferentes respuestas.

Pero mejor vea el video