27 de diciembre de 2017

AMLO promete, ahora cancelar la reforma educativa



Aliado con la CNTE y con la maestra Gordillo, actualmente presa por lavado de dinero del magisterio, el ya 3 veces aspirante a la presidencia de la república, promete cancelar la reforma educativa aprobada por el Congreso mexicano.


Todo se vale por ganar votos para las elecciones del próximo año.

El precandidato presidencial Andrés Manuel López Obrador prometió en Tabasco, su estado natal, dar marcha atrás a la reforma educativa, como parte de un compromiso con maestros de todos los sectores, tanto del Sindicato como de la Coordinadora.


Esta alianza alienta la violencia, ofrece odio, rencor social, subsidios y profundización de la desigualdad.

De gira por Huimanguillo, el precandidato de la coalición Juntos Haremos Historia (Morena-PT-PES) destacó que con él en el gobierno “no se va a seguir humillando al magisterio nacional”, pues si “sabemos mucho o poco” es gracias a los maestros.
“Quiero enviar un mensaje […] a los maestros que están organizados en la CNTE, a los maestros organizados en el SNTE, a todas las maestras y maestros de México. Quiero aquí, desde mi tierra, desde mi agua, hacer el compromiso con todo el magisterio nacional que al triunfo de nuestro movimiento se va a cancelar la mal llamada reforma educativa”, sentenció.


Pidió a sus simpatizantes tener confianza en su proyecto, que sí incluirá una reforma para mejorar la calidad de la educación, pero no limitará derechos laborales del magisterio.

Acompañado por el precandidato a la gubernatura de Tabasco, Adán Augusto López, el fundador de Morena afirmó que llegará a “un acuerdo con maestros [y] con padres de familia para llevar a cabo una auténtica reforma educativa”.

Al actual conjunto de leyes que regula el sistema educativo lo calificó como una “farsa” que no tiene como fin mejorar la calidad de la enseñanza.


Laura Esquivel Será responsable del apartado de Educación y cultura del proyecto de AMLO.
Es escritora de profesión y autora del famoso libro Como agua para chocolate. Obtuvo una diputación como plurinominal por Morena, puesto en el que se volvió tristemente célebre porque, en lugar de legislar, se dedicaba a tejer “chambritas” durante las sesiones en San Lázaro.

Además, se separó temporalmente de su cargo como diputada para continuar escribiendo la trilogía de su única novela célebre --Como agua para chocolate--, eso sí, sin dejar de percibir su dieta de más de 73 mil pesos.


López Obrador justificó la presencia Fernando González Sánchez, yerno de la ex líder del magisterio Elba Esther Gordillo, en un acto de proselitismo, afirmando que no lo conocía cuando lo saludó y le ofreció su apoyo, pero afirmó que todos los maestros son bienvenidos.

 Fernando González. Exsubsecretario de Educación Básica y yerno de Elba Esther Gordillo, la exlíder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), causó polémica al anunciar su apoyo a la campaña de la abanderada de Morena, Delfina Gómez, en la contienda por la gubernatura del Estado de México. Esto, desató una ola de críticas para Andrés Manuel porque acusó a la maestra de cometer un fraude electoral en 2006 que favoreció al panista Felipe Calderón y 11 años después recibía el apoyo del SNTE en el Estado de México.

Cabe recordar que Andrés López Obrador se molestó cuando el periodista José Cárdenas le preguntó si había pactado con Elba Esther.




Andrés Manuel: 
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Sobre la acusación del ex secretario de Educación Aurelio Nuño, de que su postura es electorera, el tabasqueño le respondió tildándolo de “fresa” y “ñoño”, que no ha logrando levantar a pesar de que, dijo, es la segunda opción que tiene el PRI en caso que decidan cambiar de candidato.
“Él [Nuño] puede decir lo que quiera, yo tengo un acuerdo con el magisterio nacional, independientemente si son del SNTE o la CNTE, independientemente de lo que resuelvan los dirigentes, y eso es lo que no les gusta a estos fresas, ñoños, porque Meade y Nuño están ñoños”, señaló.

No, no votaré por López Obrador porque intentaría gobernar con recetas extraídas del bote de la basura de la historia de las doctrinas económicas que han demostrado sobradamente su caducidad e ineficiencia. Su diagnóstico para superar el temerario nivel de atraso que padecemos está equivocado, porque el principal problema de México no es la corrupción, un cáncer que nos devora por los cuatro costados, sino el escandaloso fracaso educativo: somos un país de reprobados en ética, en ciencias, en lectura, en operaciones elementales aritméticas y en todo lo relativo al saber universal.
Y, sin embargo, AMLO se alía con uno de los peores enemigos de México: la CNTE, una coordinadora magisterial reconocida como una feroz defensora de la ignorancia que incendia alcaldías, bloquea carreteras, paraliza ciudades, incendia sucursales bancarias, rapa a los profesores, se opone a la superación académica, a la capacitación magisterial, a la evaluación de los maestros, insiste en la compra-venta de plazas y amenaza a las instituciones de la República a cambio de dinero.
¿Cómo votar por un político que traba alianzas en contra del futuro de nuestros hijos y, por ende, de México?