23 de mayo de 2018

Nestora la Senadora los Secuestros y los “Campos de reeducación”


El domingo pasado durante el segundo debate presidencial, el candidato de la coalición “Todos por México”, José Antonio Meade, acusó a Nestora Salgado, candidata por MORENA, de secuestradora que está libre por una falla de la policía”.


Nestora salió de la cárcel hace casi dos años, tras ser acusada de secuestro cuando era “Comandante” de la Policía Comunitaria de Olinala, del conflictivo estado de Guerrero, México, acusando a personas de robar ganado y otros delitos destinándolos a “Campos de reeducación” al más puro estilo de países totalitarios

Totalitarismo es el término por el que se conoce a las ideologías, los movimientos y los regímenes políticos donde la libertad está seriamente restringida y el Estado ejerce todo el poder sin divisiones ni restricciones. Los totalitarismos, o regímenes totalitarios, se diferencian de otros regímenes autocráticos por ser dirigidos por un partido político que pretende ser o se comporta en la práctica como partido único y se funde con las instituciones del Estado.

Estos regímenes, por lo general exaltan la figura de un personaje que tiene un poder ilimitado que alcanza todos los ámbitos y se manifiesta a través de la autoridad ejercida jerárquicamente. Impulsan un movimiento de masas en el que se pretende encuadrar a toda la sociedad (con el propósito de formar una persona nueva en una sociedad perfecta) (sic).


Tras el debate, la ex comandante de la policía comunitaria retó al candidato a entregar pruebas al respecto de sus dichos.

Pero….¿ quien es Nestora Salgado? 

Nació en Olinalá, zona montañosa del estado de Guerrero en 1971. Migró a los Estados Unidos en 1991, huyendo de la violencia familiar (la golpeaba el marido), y en busca de mejores oportunidades. Obtuvo la ciudadanía en Renton (Washington) y logró una estabilidad económica

Líder Comunitaria. En el 2012, cuando Nestora Salgado visitaba su comunidad en Guerrero -porque ella vivía en Estados Unidos-, los habitantes del pueblo cuestionaron a las autoridades, en particular al síndico, Armando Patrón Jiménez, por su inacción y presunta complicidad con delincuentes.
Surgió entonces la policía comunitaria de Olinalá, que luego se sumó a la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC), una coordinadora de grupos de policías comunitarias con base en usos y costumbres indígenas, amparada por leyes locales en particular la Ley 701 del estado de Guerrero.


Detención. En el 2013, la policía comunitaria, de la cual Nestora Salgado era comandante, detuvo al síndico Armando Patrón Jiménez junto a varias personas acusadas de robar vacas y matar al dueño. El síndico acusó a Nestora de secuestro, ante la procuraduría estatal de Guerrero.
Fue detenida el 21 de agosto del 2013 junto a 30 comunitarios, bajo acusaciones de secuestro y delincuencia organizada.
La llevaron al penal de alta seguridad en Nayarit. Posteriormente, fue trasladada al penal de Tepepan, en la Ciudad de México. Durante el periodo en que estuvo presa, denunció ser víctima de irregularidades y una persecución política. Tras una serie de movilizaciones, reclamos en su nombre y una huelga de hambre que ella realizó dentro de la cárcel, fue liberada el 18 de marzo de 2016.

Controversias. Para los activistas Isabel Miranda de Wallace y Alejandro Martí (cuyos hijos fueron secuestrador y muertos por los delincuentes), es una presunta secuestradora y debe llevar el proceso legal sin que sea tocado por tintes políticos.
Fue acusada de haber participado en 48 secuestros, extorsión y robo, reportados a las autoridades de Guerrero Por eso estuvo presa luego de que al menos 39 personas la señalaron de encabezar a los policías comunitarios que los agredieron.
Fue presentada la evidencia ante el juez en una llamada que dice: “Soy la comandante Nestora Salgado, y solo le llamó para decirle que a cambio de la libertad de su hija me tiene que entregar la cantidad de cinco mil pesos. Así es que ya sabe, cuando tenga esa cantidad me la entrega y entonces yo le entrego a su hija”.


Según varios reportes periodísticos, aún tiene vigentes dos expedientes en su contra en el que se le acusa de secuestro agravado. El primer expediente, con causa penal 05/2014, señala que Dulce Rubí, Yesenia y Pedro Gil denunciaron que la mujer encabezó a un grupo de policías que los detuvieron, encerraron y obligaron a realizar trabajos forzados, acusándolos de cometer delitos en su comunidad, esto mientras se reunía el dinero para su liberación.
El segundo expediente abierto, bajo la causa penal 48/2014 en el Juzgado Segundo de Distrito en Morelos, señala que el señor Eugenio “N” denunció que Nestora Salgado y sus policías comunitarios lo detuvieron y encerraron mientras que su familia reunía el dinero que le habían exigido como multa por un supuesto delito que había cometido.

Política  El domingo 18 de febrero del 2018, el partido (Morena) de Andrés Manuel López Obrador,  anunció la postulación de Nestora Salgado como senadora plurinominal en representación del estado de Guerrero.


Nestora la Senadora  
 
Un testigo informó a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, CNDH, que el 14 de agosto de 2013 le avisaron por teléfono que habían asesinado a un primo hermano. El testigo se trasladó al lugar de los hechos. Ahí le informaron que los responsables del asesinato eran miembros de la policía comunitaria de Olinalá.
En el momento en que el testigo fue a recoger una camioneta y una vaca que habían pertenecido a su primo, apareció Nestora Salgado con un grupo de comunitarios y lo acusó de querer robárselos.
Le quitaron ambas pertenencias y lo trasladaron al municipio de Atlixco, en donde permaneció incomunicado, “sin que le proporcionaran alimentos y sin dejarlo ir al baño”. Al recibir su queja, la CNDH le asignó la clave PSPR 10:


Personas Sujetas a Proceso de Reeducación.

La reeducación es un esquema de trabajo forzado que incluye encierros, maltratos, golpes, amenazas.
El 18 de junio de 2013, según la Recomendación 9/2016, el denunciante PSPR3 fue acusado por Nestora y sus hombres de robo de ganado. Cuando PSPR3 negó los hechos, le solicitaron dinero para dejarlo ir. Como no lo dio, se lo llevaron a la Casa de Justicia “El Paraíso”. A cambio de su liberación, “a sus familiares les pidieron 20 mil pesos”.

La madre de PSPR7 indicó que el 26 de mayo de 2013, Nestora y un grupo de comunitarios se llevaron a su hijo a “El Paraíso”. De acuerdo con la mujer, Nestora le pidió ganado a cambio de liberarlo. Ella se negó: PSPR7 pasó entonces tres meses en la Casa de Justicia: “No se le proporcionaban alimentos y realizaba trabajos todo el día”, declaró su madre.

Un síndico de Olinalá, registrado con la clave PSPR4, indicó a los visitadores de la CNDH que Nestora y 40 comunitarios lo detuvieron a él y a su chofer, sin que supiera por qué. Lo mantuvieron en “El Paraíso” una semana. A lo largo de esos días, “fue víctima de amenazas y no se le proporcionaron alimentos”.
El síndico dijo que a su familia le pidieron 500 mil pesos por su libertad, que los comunitarios pretendían otros 300 mil por la liberación del chofer.


El 9 de junio de 2013, Nestora y 20 miembros de la policía comunitaria detuvieron a dos menores de edad, PSPR1 y PSPR2. Nestora les dijo “que sabía que se dedicaban a vender droga y prostituirse”. Aunque las adolescentes lo negaron, fueron despojadas de sus pertenencias y trasladadas al domicilio de la comandante.
Las mantuvieron con las manos atadas, les preguntaron a “quien le compraban la droga y a quién se la vendían”. Al día siguiente las llevaron, atadas de pies y manos, a la Casa de Justicia Espino Blanco.
“Durante los meses que estuvieron privadas de su libertad trabajaban levantando piedras y frijol, cortando el pasto y barriendo los patios”.
Estuvieron una semana en Espino Blanco, al lado de once hombres. Luego las llevaron a “El Paraíso”, donde estaban recluidas aproximadamente 80 personas.

PSPR2 sufrió abuso sexual por parte de uno de los comandantes. Cuando la adolescente lo denunció, los comunitarios se rieron. Las jóvenes vieron cómo eran golpeados otros detenidos, “con las armas que portaban los comunitarios”.

PSPR7 fue detenido en una riña. Nestora y sus hombres se lo llevaron para reeducarlo. Lo metieron en un cuarto en el que había alrededor de 40 personas que orinaban en botellas de plástico. Lo obligaron a realizar labores de limpieza y de campo, y lo “rentaron” a otras personas para que les hiciera trabajos de albañilería.
PSPR7 fue detenido por estar “en desacuerdo con la existencia de la policía comunitaria”, PSPR25 porque era brujo, PSPR3 por haber comprado un toro y porque el hombre que se lo vendió le entregó un papel que no avalaba la compra del animal; los familiares de PSPR12, PSPR13 y PSPR 14 tuvieron que pagar 20 mil pesos para que Nestora los liberara.

Peritos de la CNDH asentaron que a raíz de estos hechos las víctimas de Nestora y sus comunitarios “son señalados en su comunidad como delincuentes”. Varios de ellos, se lee en la Recomendación emitida en febrero de 2016, “no han podido conseguir trabajo, fueron difamados, tienen miedo de que se vuelvan a repetir los hechos, piensan que sufrirán represalias por denunciar, tienen problemas para conciliar el sueño, sueñan que son secuestrados, sienten miedo y desconfianza de los policías comunitarios, experimentan deseos de venganza y piensan que su vida está en peligro constante”.

El proceso de Nestora Salgado, desde su detención, estuvo plagado de irregularidades. La comandante fue víctima innegable del sistema de justicia.
Sin embargo, la CNDH demuestra en su Recomendación que Nestora fue también victimaria.

Hoy vuelve como senadora.


Fuentes: Diarios e internet